Ciencia y comunicación: claves para una buena divulgación de la ciencia
La ciencia ya no es cosa de científicos.
Ahora la ciencia está en boca de tod@s y para bien: empresas, profesores, amas de casa, medios de comunicación; nos interesa a todos.
Por eso la Universidad de la Experiencia ha organizado un Curso especialmente interesante: “Ciencia y Comunicación: claves para la divulgación de la ciencia”. Tiene como objetivo contar cuáles son los cambios que ha sufrido la difusión de la ciencia en los últimos años y también dar a conocer cómo se está realizando en la actualidad esa trasferencia de conocimiento. Cómo y dónde. Cuáles son los canales de mayor consulta popular de la ciencia y por qué. Entre los profesores, Alfonso Pardo, entrevistado hace sólo un par de días en Al Filo de lo Imposible, Isabel Ubieto o Rafael Bardají.
La universidad de la Experiencia desde la fecha de su creación tiene como objetivo la formación de mayores en todos los ámbitos universitarios. Este año, ofrece más de seiscientos cursos de diferente temática a la sociedad aragonesa. “Ciencia y Comunicación: claves para la divulgación de la ciencia cuenta ya con cuarenta y cinco inscriptos que comenzarán sus clases desde el 10 de enero entre la oferta que la Universidad de la Experiencia ofrece este año.
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Frivolidad y superficialidad ante el debate entre Rajoy y Rubalcaba

Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy en el debate moderado por Manuel Campo Vidal. Fotografía de EFE publicada por 20minutos.es
El debate entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno español Mariano Rajoy y Pérez Rubalcaba no fue ni de lejos el debate que se esperaba. Fue eso sí, una puja dialéctica, una métrica de fuerzas, de carácter, de liderazgo, de personalidad… Pero nada más.
Desde ese punto de vista hay mucho que analizar: miradas, actitudes, tono de voz, posturas. Pero, ¿y el mensaje? Las propuestas han brillado por su ausencia. Salvo un tímido intento de Rubalcaba por poner fórmulas sobre la mesa que Rajoy evitó, esquivó y rehuyó brillantemente. ¿El resultado? Los televidentes se dedicaron a alabar o atacar al candidato de su preferencia o crear hashtag para entretenerse en Twitter a toda velocidad. Descentrarse y desconectar.
Admitieron abiertamente a través de ese canal que el debate en realidad, dejó interesar. Dejó de interesar lo que decía quién ante las encuestas se presenta como el futuro Presidente de España en una de las crisis más importantes de la historia de este país; y en el único debate entre los partidos más importantes del país, la gente desconecta.
Es una conclusión decepcionante, un resultado superficial, frívolo y preocupante. Quizás la resignación de una crisis estructural se ha trasladado al votante que sólo quiere cambiar de color político para castigar y apostar, como quién juega a la lotería por si acaso. Quizás la falta de credibilidad en la clase política ha tocado fondo y ya da “todo igual…”. Desde Luego Twitter no puede ser el único barómetro para medir la temperatura de la opinión del votante español; pero no deja de ser un referente importante por el que ha pasado buena parte de la opinión española.
Queda esperar a las elecciones cruzando los dedos o esperando que los indignados logren hacer de su masiva indignación global un macropartido digno de votar.
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La Presidenta que sacó Argentina de la crisis
Mucho se ha escrito de Critistina Fernandez de Kirchner, aunque para mi gusto, no lo suficiente. Se ha escrito mucho y no siempre bien.
Hoy se celebran elecciones en Argentina y ya todo el mundo sabe quién será la ganadora. Sin rival político, esta mujer se ha ganado a pulso la credibilidad, la fe, la confianza que el electorado ha proyectado en ella. Y no es para menos, su Gobierno, el de su marido y el suyo, son los que han sacado al país de unas de las crisis económicas que han hecho historia en el mundo.
Una crisis que cuando se expresó en el corralito argentino muchos miraron desde aquí, con el antifaz de la lejanía y del tercermundismo que a muchos políticos e incluso periodistas bien formados, les gusta usar para justificar lo injusticable.
Ahora con la crisis en casa, en Europa, sabemos lo complicado, lo difícil, lo casi imposible que es está resultando para los Gobiernos europeos gestionar el cambio, la vuelta a la normalidad. Kirchner, la presidenta lo ha logrado. No sólo termina de pagar este año las deudas argentinas, sino que ha sido capaz de transformar un país al borde del colapso.
Ha superado con diferencia el trabajo que comenzó su marido Néstor Kirchner, y logró no sólo hacer frente al tremendo entramado mediático que lideraba el grupo Clarín, sino que además, logró imponer una ley ejemplar para la regulación de medios de comunicación que ahora se estudia como modelo en EEUU, la Ley de Medios.
Cristina es mucho más que una presidenta fuerte e inteligente. Es el símbolo de una nueva forma de Gobernar, de una nueva forma de liderar. Ha ayudado a la unión Latinoamericana, ha impulsado la paz social llamando siempre al diálogo.
Desde aquí, a las diferencias que veo en Argentina año tras año desde que después del corralito viene a realizar mi doctorado, se suman las historias de amigos y conocidos. Historias de superación y esperanza. Esos son los datos que no fallan. Esas son las estadísticas incontestables.
Esta presidenta no sólo ha cambiado la situación económica del país, ha cambiado esa sensación de frustración, de desconfianza, de fracaso constante.
Todavía queda trabajo. A la cabeza, los números de pobreza e inseguridad; las garantías de justicia. El narcotráfico y el tráfico de mujeres que es un problema global y local.
Aun así, ha logrado dar esperanza de futuro y de unidad a las nuevas generaciones ¿Existe algo más valioso que eso? Y sino, mirad este reportaje de En Portada: Juventud K.
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Comunicación y Liderazgo en Internet

Manuel Campo Vidal junto a profesores y participantes del Curso de Comunicación Eficaz y Liderazgo organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo
Es una cuestión de tendencias.
En el último curso de verano de la UIMP: Comunicación Eficaz y Liderazgo, dirigido por Manuel Campo Vidal, una de las asistentes, Carolina Fábregas, Online Marketing Manager en Nokia que aportó junto a los demás participantes valiosos comentarios y experiencias, me animaba a una pregunta que sin pronunciar se quedó tácita en el aire durante la conferencia “Comunicación 2.0: El desafío de las redes sociales”. ¿Es necesario seguir poblando las redes sociales? ¿La masiva presencia en la red no se estará evaluando el contenido de blogs y de lo que se publica en Twiiter, Facebook, etc?
Quedé dándole vueltas al tema de los contenidos. A la gran cantidad de material con el que a diario lidiamos los que nos dedicamos a la comunicación en la red. La creciente disminución en la documentación y profundidad de los artículos en algunos conocidos medios de comunicación. La profusión de artículos comerciales, consejos, post varios. El desbarajuste de fechas, el posicionamiento a través de foros que WordPress y Yahoo han vuelto a poner de moda.
Y lo dudé. Quizás deberíamos dejar de “socializar la red”. Elegir a la gente que puede “aportar” y descartar a quienes quizás lleguen a colgar información que “ensucie” la red con información que no es útil o entretenida o cueste leer. La tentación es tremenda.
Pero pensé en las cosas que al menos de momento, sigo creyendo. Que la red es una gran posibilidad. Que está cambiando formas de pensar, de consumir, de crear, de trabajar, incluso de hacer negocio. Ha cambiado la economía y por qué no filosofía de nuestro tiempo.
Pero si me permiten la comparación, sigo creyendo en la educación gratuita aun cuándo me lleguen correos desde Chile (o Argentina) con ejemplos de eternos estudiantes universitarios que le cuestan millones al Estado en una formación siempre incompleta. Por cada uno de esos estudiantes hay miles que tendrán en esa posibilidad de educación una única y auténtica posibilidad de salir de la pobreza y la miseria. De tener una visión más allá de sus propias circunstancias.
Con Internet pasa lo mismo. Hay miles y millones de personas escribiendo sobre su taza de café de la mañana ¿Y qué? Por cada uno de ellos habrá otros tantos que encontrarán compañía, ocio, oportunidades de negocio, trabajo, y sobre todo: información.
He visto a mucha gente que hasta hace unos no sabía ni entendía qué era la red o para qué servía, posicionarse y llegar a ser verdaderos líderes de comunicación en su sector. He visto a periodistas y profesores descreídos formarse y reciclarse hasta convertirse en verdaderos referentes del tema. En profesionales con aptitud y actitud para la red. Si eso no es Comunicación y liderazgo, que venga alguien y me lo diga.
Saludos!
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El avatar de la política española
Los políticos me caían mejor antes. Antes del 15 M cuando un grupo de gente me obligó a pensar en lo que está pasando. En la imagen de los políticos, en el discurso de los políticos y la política en general. En los partidos más votados y a las alianzas que hacen los otros partidos menos votados para gobernar en coalición en contra de lo que la gente vota. En los saludos entre bambalinas y los abucheos de cara a la cámara. En las felicitaciones de los políticos a los periodistas, de los periodistas a los políticos…
Me hizo reflexionar sobre la comunicación política que hemos ayudado a construir y sobre todo, me hizo pensar en el tipo de comunicación política que a partir de ahora me gustaría proyectar.
He visto el post que Patxi López, uno de los políticos que más me gustaba, hizo con la foto de Zapatero sin que sus compañeros supieran que estaba twitteando y no me gustó. Porque no tiene que ver con la filosofía de Twitter y porque no tiene que ver con la filosofía de la política en la red y menos, con la política que creía que promulgaba López. Francamente si un compañero de trabajo o amigo me hace ese favor (de publicar una imagen con tanta carga simbólica en un momento tan delicado) sacaría rápidas y quizás no muy acertadas conclusiones por esa acción.
He aquí la fotografía difundida por Patxi López en Twitter.
Decir que presenciamos un cambio histórico en la política ya no tenga mérito, quizás sí lo tenga comprometerse a ser parte de él. También está claro que hasta ni uno sólo de los políticos ni del PP, ni del PSOE, ni de Izquierda Unida, ni de… nadie! Nadie se ha hecho eco claramente y con convicción respecto a las manifestaciones no sólo de España sino del resto de Europa y América.
Internet es un canal que está uniendo formas de pensar, que ha cambiado la forma de participar. Que ha desarrollado nuevas formas de comunicar. Es el momento de cambiar el avatar de la política.
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¿Qué tal esa Infoxicación?
Me intoxiqué. En serio. Hasta las orejas de información, de datos, de opiniones, de herramientas. De nuevos métodos…
Esto que en ingles tiene otro nombre, information overload se refiere a la sobresaturación de información pero en mi caso, y lo traslado a las empresas e instituciones creo que se trata de descontrol de la información: de no saber qué hacer con ella.
Es un síndrome. Yo he tardado sólo (¡…!) un par de meses en recuperarme y otro par en reaccionar. Pero un problema así, puede sacarte de la red de un plumazo. En realidad puede sacarte de cualquier lado de un plumazo. Es cierto que hay personas e instituciones que tienen predisposición para la infoxicación.
Por ejemplo instituciones, empresas o particulares que:
. gestionan demasiada cantidad de datos
. necesitan llegar a públicos muy diferentes
. tienen pocos recusos: tiempo y personas
. tienen pocos medios: canales o presupuesto
Han hecho bien en señalarla como la ‘explosión de la información’ o de la ‘desinformación’, que aturde, confunde y paraliza. Parece un gas y todo. Pero creedme, el futuro estará la capacidad para gestionar esa maraña de información, de datos, de contactos, de públicos, de tareas y en las posibilidades incluso de la red, de ayudarnos a hacerlo.
Saludos!
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Globonet, Gobiernos Locales en red, la apuesta de la Administración Local por las redes sociales
Globonet es la red social impulsada por la FEMP como espacio común para todos aquellos interesados en el municipalismo. Se trata de una herramienta colaborativa, que apuesta como anuncian, por una municipalidad más participativa y democrática.
Supongo que es la evolución normal de las redes sociales locales: encontrar un nicho, un grupo que busque información de su sector y que encuentre fácilmente a profesionales de su sector. En otras redes sociales cada vez es más complicado para el usuario medio. Las herramientas se han vuelto cada vez más y más especializadas.
Para un sector como el de Administración (políticos) la inversión en tiempo es también un plus y no todo el mundo tiene un equipo de comunicación dispuesto a organizar el trabajo en redes sociales o muestra la inquietud que éstas necesitan. Aun así comenté mis dudas respecto a la atomización de contenidos y a la endogamia como el peor enemigo de esta clase de redes sociales.
Sin embargo, veo con curiosidad y cierto optimismo el esfuerzo de este tipo de experiencias. Aunque sé que no existe una cuota de usuarios en España lo suficientemente grande como para segmentar la información de esta manera. Lo más probable es que este tipo de experiencias en una primera fase, necesiten abrir y promocionar su red en redes más generalistas.
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Buscame en Facebook

Hace poco encontré a un amigo de esos que reniegan de las redes sociales y le dije: “¡…pero si tienes cuenta en Facebook!”. Me sorprendió renegando un poco más y diciéndome: “ Es que me han obligado a abrirla para participar en un seminario del doctorado”… Me reí.
“Sí, sí…” Sigue: “…ahora la gente ya no te dá su tarjeta sino que te dice buscame en Facebook! Y claro no me ha quedado otra que sacar una cuenta”.
Mi amigo no tiene todavía treinta años y con su flamante cuenta en Facebook todavía no sabe qué es eso de “etiquetar”. “Como a una lata de arvejas (guisantes, en España)?”, Me pregunta. Y mientras me dice eso, yo recibo el correo de mis alumnos en la UOC que no han tardado ni una semana en entrar al campus presentarse, manejar todas las herramientas, bucear en el material y crear un grupo en Facebook: para ir más rápido!, Me dicen.
En ese momento me acuerdo con cierta nostalgia de ese ex-colega de trabajo que cada vez que nos encontramos insiste: “Mariela esto de las redes no funciona, no lo veo”. Yo claro, no intento convencerle. Mientras él se resiste los demás construimos listas de herramientas de análisis, combinamos datos, hacemos búsquedas desde diferentes IPs para que el listillo de Google no nos “lea” las intenciones. Aprendemos, corremos al ritmo de Internet.
Alejandro Piscitelli, que es la única persona que conozco que habla casi a la velocidad que piensa, ya no los advirtió: “El Profesor es una las de las P que va a desaparecer”. Yo pienso en su conferencia, en su teoría, en su proyecto en la UBA. También en mis alumnos de la Unizar y en sus prácticas de Fotoperiodismo recién subidas a Picasa.
Escribo tranquila amparada en el “ambient awareness“, eso que los expertos definen como “la sensación de estar acompañados” y rodeada de los “lazos débiles” de las redes sociales que comparto. Conectada.
Así se llama: Conectado, el libro de científico norteamericano James Fowler , que junto a Nicholas A. Christakis analizó en 2007 millones de datos médicos de los habitantes de Framingham, en Massachusetts (Estados Unidos) y al hacerlo se encontraron un cierto “contagio” no sólo de enfermedades, sino también de costumbres, de ideas entre las redes de amigos, de conocidos. Teoría que ahora se aplica a la red. El libro es de la editorial Taurus pero no necesito leerlo (que lo haré) para saber es así; que estamos “acompañados” y “conectados” construyendo una educación paralela en la red, una política paralela, una relación laboral, una relación de amistad, una nueva administración, una nueva comunicación.
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Robotics: Science and Systems, el Congreso de Robótica en Zaragoza
El año pasado escuchando a Albert Lászlo Barabási en Telefónica entendí que la ciencia es hoy mucho más interdisciplinaria que nunca. Que quién estudia a los robots hacen capítulos enteros de biología estudiando a las abejas o a las hormigas. Y que quién estudia redes analiza el comportamiento de las células, de las redes telefónicas y también de las redes sociales.
Por eso cuando me enteré de que el Robotics Sciencie and Systems se realizaba en Zaragoza al principio me preocupé porque pensé erróneamente que no estaba bien difundido. Me equivoqué. Las más de doscientas entradas en Google me lo refutaron y los artículos en medios locales muy bien documentados echaron por tierra mi teoría. Aun así, eché de menos un buen Twitter, es cierto. Pero definitivamente, era lo de menos.
La Universidad de Zaragoza había organizado la recepción de más doscientos investigadores de más de veintitrés países que se dieron cita para escuchar entre otras, las conferencias de Deborah M. Gordon, reconocida por su estudio sobre las redes de colonias de hormigas que sirven de inspiración para diseñar las redes y colonias de robots; la de Christopher M. Bishop, acerca de la inteligencia artificial de tercera generación.
En la rueda de prensa, casi diez medios pero pocas preguntas. Aun así, la información, los datos, el material y sobre todo la exposición daba para mucho.
A la cabeza del Congreso, los investigadores José Neira, Juan Tardós y Luis Montano, todos miembros del Grupo de Robótica del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón, perteneciente a la Universidad de Zaragoza. Además con ellos colaboradores extranjeros como el director del Australian Center for Field Robotics de la Universidad de Sidney o la Catedrática de Neurobiótica de la Universidad de Washington, especializada en el desarrollo de prótesis robóticas para personas con minusvalías, manos y brazos conectadas directamente al cerebro, y uno de los principales ingenieros de Google, Daniel Filip.
Neira resaltó orgulloso que el de Zaragoza es el grupo de investigación en Robótica más citado en castellano y a la vista está el interés de este congreso que sin grandes esfuerzos mediáticos, ha logrado captar la atención hasta de Buenafuente que se ha dado con el gusto de poner cachirulo al robot y hacer las gracias con el tema.
De todos los proyectos que pude observar y conocer, el que más me llamó la atención otra vez, fue un proyecto que ya conocía: Brain-computer intereafce research o lo que es lo mismo, Grupo de robotica percecion y tiempo real.
Se supone que no debía sorprenderme. Hace ya dos años cuando la productora LUA MULTIMEDIA hizo la primera edición de Generación XXI en Aragón, la spin off que surgió de esta investigación, Bitbrain, llegó a la final del concurso presentado por Manuel Campo Vidal.
Sin embargo, la idea de poder enviar una orden a una máquina sin tener que escribirla o señalarla, sólo con pensarla, me volvió a cautivar.
Me quedé como los demás, observando cómo se transmitían las “órdenes” al robot que se alejaba lentamente de la sala:
- ¿De qué depende que un robot pueda responder más rápido o más lento?
Me explicaron que esos robots en particular, tiene una velocidad de 2 Km/h y que tiene sus limitaciones, de conexión y hardware, etc. Mientras lo decía, agregó algo que me intrigó:
- “…Ah!, y a veces, depende también de la concentración de la persona
- ¿Cómo?
- Sí, de la concentración de la persona. Se ha demostrado que incluso las horas del día influyen en la concentración de una persona”.
Fotografía de Dorian Gálvez
Javier Minguez es el científico que encontró la forma de aplicar la medición de ondas cerebrales a complejos aparatos de robótica. Que emitimos señales con la mente no es ningún secreto y que se pueden medir, tampoco lo es. Es la tecnología que se utiliza por ejemplo, para realizar un electroencefalograma o la que vimos en un capítulo de la serie House.
Los investigadores consideran que un cerebro en su pleno funcionamiento puede generar hasta 10 vatios de energía eléctrica.
Si en Zaragoza alguien ha descubierto cómo aplicar la medición de las ondas cerebrales para manejar una silla de ruedas, un elemento concreto ¿Cuánto tiempo vamos a tardar en encender un televisor a golpe de concentración? ¿Cuándo en decirle a la persona que queremos que llame? Cuánto en entender que estamos todos conectados como en el planeta que imaginó James Cámeron en AVATAR.
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Aprender a comunicar, la materia pendiente
Aprender a comunicar es definitivamente, la asignatura pendiente. No lo digo yo, claro. Lo dice Manuel Campo Vidal todo el tiempo y siempre que tiene ocasión. Lo dice los sábados en la tertulia de No es un día cualquiera en la sección de Comunica que algo queda. Lo dice en su libro, ¿Por qué los españoles comunicamos tan mal?
Que no sabemos comunicar es una realidad tan evidente, que parece extraño que nadie lo pusiera en la palestra como lo hace él a cada momento.
Su libro es un manual (aunque a él no le guste que así sea) de recomendaciones, de guiños de lo que no se ha de hacer a la hora de comunicar, pero sobre todo, es la exposición de una gran verdad: Cuando no comunicamos, perdemos una gran oportunidad. Oportunidad de contar lo que sabemos, de darnos a conocer, de difundir, de divertir, de hacer amigos, de hacer negocios, de hacer cultura, de hacer comunicación…
Gracias a Manuel me he convertido en el peor público posible y supongo que también en el más comprensivo de todos…. Cada vez que voy a una conferencia me fijo si la persona lleva un esquema, si improvisa, si habla de pie o sentado. Si va de tonos claros, si va de oscuro, si está tranquilo, si está nervios@. Es agotador. Porque escuchas la conferencia al mismo tiempo que analizas todo, el lugar el tipo de público, el tipo de evento. El tono de la voz de la persona que habla, el tipo de micrófono, si hay escaleras o no, si el público que llega tarde distrae la atención del conferenciante o si la puerta está retirada de la atención de la gente…
Sin embargo, cuando encuentro buenos oradores, ejemplos de buena comunicación, es más fácil. Nada me distrae de lo que dicen. No me fijo en la ropa, ni el tono de la voz, simplemente escucho. Porque logran atraer toda mi atención como hacen los buenos comunicadores. Te llevan directamente a su cabeza. No te dejan pensar en “a ver qué dice ahora”. Simplemente vas con ellos a donde te quieren llevar con su mensaje. Perfecto.
Me pasó dos veces este mes, la primera escuchando a Mario Alonso Puig en el Primer Encuentro de Asistentes de Dirección que se realizó en Oviedo, y la segunda ayer en el Paraninfo de Zaragoza escuchando a José María Calleja en presentación del libro de Santiago Boira Sarto: Hombres maltratadores. Historias de violencia masculina.
En ambos casos puedo recordar frases completas del mensaje, ideas claras, miradas. Manos. Incluso el tono de la voz, pero sobre todo, el mensaje.
Era la primera vez que escuchaba en directo a José María Calleja y comunicó tan bien que logró contar en pocas palabras y con el tono adecuado pero cercano la importancia de un libro único en el que se analizan algunos perfiles de maltratadores.
Mario Alonso Puig deslumbra. Además enseña con sus acciones que se puede aplicar cada una de las cosas que predica y eso, no es nada fácil. Fue volver de Oviedo y predicar el “marioalonsismo” hasta que volví a verle en una entrevista que le hizo esta semana Buenafuente para promocionar su nuevo libro Reinventarse ¿Será casualidad?
Me pregunto cuántos mensajes me perdí del todo, cuantos mensajes valiosos me llegaron sólo parcialmente y cuántas veces me quedé sin dar los míos correctamente.










